La energía eléctrica se utiliza en casi todas las etapas del proceso productivo, desde la molienda de materias primas hasta el transporte y la mezcla final.
El consumo eléctrico bajo en carbono, eje 10, se refiere al uso de energía eléctrica proveniente de fuentes renovables o con bajas emisiones de CO₂. Esto incluye la energía hidroeléctrica, eólica, solar y otras alternativas limpias.
En la industria del cemento, este enfoque busca reducir las emisiones indirectas generadas por la electricidad utilizada en las plantas.
Existen tres indicadores principales para medir el desempeño eléctrico del sector:
Según el reporte GNR 2022, el consumo eléctrico promedio mundial por tonelada de cemento es de 112 kWh, y el factor de emisión promedio de la red eléctrica global es de 500 kgCO₂/MWh.
En Argentina, el consumo específico por tonelada de cemento es de 120 kWh, un valor ligeramente superior al promedio mundial. Sin embargo, este mayor consumo se compensa con un factor de emisión mucho más bajo, de 272 kgCO₂/MWh, casi la mitad del promedio global. Esta diferencia se debe a la alta participación de la energía hidroeléctrica y otras fuentes renovables en la matriz eléctrica nacional. En total, el consumo eléctrico de la industria del cemento y el hormigón alcanzó 1,55 TWh anuales, de los cuales el 97% corresponde a la producción de cemento y el resto a la producción de hormigón.
Para continuar reduciendo las emisiones y avanzar hacia una industria más sostenible, el sector enfrenta varios desafíos importantes:
El camino hacia un consumo eléctrico bajo en carbono también abre grandes oportunidades para la innovación y la competitividad:
Argentina ya cuenta con una ventaja importante gracias a su matriz energética más limpia, pero el desafío está en seguir avanzando hacia una energía 100% renovable, eficiente y accesible.
Con innovación, planificación y compromiso, el sector puede liderar la transición hacia una producción más responsable, reduciendo su impacto ambiental y contribuyendo activamente a la lucha contra el cambio climático.